Imaginarte contorneando esas caderas cada vez que caminas me está volviendo completamente loca.
No puedo siquiera concentrarme en lo que está frente a mí si tú invades mis pensamientos y la necesidad de tenerte se aglomera en mi pecho como una bomba a punto de estallar.
Me quema... Me envenena.
Te juro que si un día de estos vuelves a aparecerte en mis sueños, cuando vuelva a verte de reojo, te tomaré fuertemente de las muñecas y te dejaré sin aliento; con un beso salvaje, escurridizo y desesperado.
¿No me crees? Pruébame... Pruébame y verás de lo que soy capaz.
Thursday, March 18, 2010
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Yay! Yo también había visto tu blog antes... Gracias por comentar ^^
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